| 22/07/2010 | 25 PISTAS |
La cinta se cortó, y una nueva edición de La Rural comenzó. Pero no es cualquier edición es
Fue en 1985. Aunque en el marco de una entidad centenaria como
Cuando estrené aquellos zapatos, la pista era otra. Estaba–como sucede en el campo- sujeta a la buena voluntad del clima: si llovía, se inundaba y embarraba como pasa en los lotes. Aquellas exposiciones de camas y boxes de madera, quedaban armadas durante todo el año para poner al campo en exhibición durante 15 o 20 días.
En este tiempo, se hizo notable el avance tecnológico, no sólo para erguir en pocos días mega estructuras de stands y corrales; sino también en la forma de comunicarnos, algo básico para quienes supimos realizar la cobertura de La Ganadera cuando la sala de prensa era una casita con cabinas telefónicas y nos asignaban por turnos una línea para salir al aire.
Pero más allá de las cuestiones físicas, este espacio sigue siendo una porción de suelo del campo argentino en
El País, la pista y la tribuna
En 1985, todavía se percibía a flor de piel la llegada reciente de la democracia, la gente se expresaba con ansiedad en
Los disgustos del sector agropecuario se expresaban con una silbatina que hacía eco bajo de miles de paraguas en
El desfile de presidentes por el acto inugural se posicionó como el termómetro anual del vínculo entre el sector productivo y el gobierno. En la década del 90, Carlos Saúl Ménem, que había cedido a la SRA el Predio de Palermo, era protagonista de un curioso contraste: el campo transitaba por esos años una notable decadencia que se hacía evidente en los pasillos de
Y este pasar de presidentes resultaba ser más fundamental para el campo que sus discursos. Por ello se vio tan molesta la tribuna en 2002 cuando Duhalde no acudió al acto. "El campo esperaba que el Gobierno estuviera aquí.”, disparó el entonces Presidente de
Pero luego de aquél histórico palco de Alfonsín-Alchourón hubo otro que marcó una vuelta de página en esta historia: el de 2008. El discurso del presidente de
Al margen de los gobiernos, el campo siempre consideró a este espacio una gran vidriera de sus producciones y así fue mostrando su evolución. La pista como ámbito de discusiones que se materializa sobre el final de la muestra, da cuenta del rol que este sector cumple en la esfera nacional. Qué deseable sería ver en un futuro no muy lejano sólo aplausos por los esfuerzos mancomunados entre el campo y el gobierno.
Historia y evolución
Pienso en cómo podría ser la pista y la tribuna si proyecto otros 25 años y si bien algo de su estética pueda evolucionar -como todo evoluciona-, lo que la pista representa política, sectorial y socialmente no va a cambiar. Hay lugares tradicionales e históricos que conservan su espíritu intacto pese al paso de los años, y así creo que va a suceder con éste que hoy acompaña un festejo bicentenario.
Sólo me tocó vivir las 25 últimas ediciones y por más que intente describir con palabras lo que dentro de ella sucede; a la pista de
Alejandro Cánepa


